Malinalco I. Complejo arqueológico. México



Alrededor del año 1986, y en una de nuestras salidas de fin de semana, (cuando viví varios años en México), nos encontramos con ese entonces, Templo en Malinalco y alguno de los monumentos, donde posteriormente se descubrieron más edificaciones, siendo actualmente un complejo arqueológico muy importante.


Recuerdo que tuvimos que dejar el coche en la base del cerro, y subir a pie por entonces, llegando cansados a la cima. 


Para acceder a la zona se construyó un camino empedrado y siempre ascendente, desde allí se percibe el conjunto de la fotografía anterior; se le ha denominado Rincón de San Miguel que no ha sido trabajada en exceso y se supone de acuerdo a José Hernández Rivero, que estuvo asociado con el culto al dios Tláloc, dada su ubicación en el nacimiento de los manantiales, no sólo del sitio, sino del valle de Malinalco.



Después de reposar un rato, tomar “aire” y disfrutar de las preciosas vistas, nos dedicamos a visitar lo que llaman el Templo de Malinalco.

Las sensaciones y emociones fueron indescriptibles…pero, dejando de lado mis impresiones personales, paso a detallaros someramente esta tremenda Zona Arqueológica.


Continúa…


Esta majestuosa edificación se localiza en la Cerro de los Ídolos ubicado en la parte poniente del centro de la Cabecera Municipal; el arqueólogo José García Payón fué el encargado de las exploraciones en el año de 1936.



Su importancia y originalidad, se deriva por su templo principal caracterizado por ser monolítico comparado con los templos de Ellora en el sur de la India, la ciudad de Petra en el gran valle que corre del Mar Muerto, los templos monolíticos de Abú-Simbel de la cultura egipcia y algunos otros de menos interés en Perú.


Las construcciones datan del siglo XV y principios del XVI y fueron realizadas por los aztecas durante los gobiernos de Ahuítzotl y Moctezuma II, la fecha inicial del edificio monolítico fue el año IX calli o sea 1501.


Templo: Cuauhcalli o casa de los guerreros Águila y Jaguar




Para acceder a la parte superior deben subirse trece escalones que corresponden a los trece cielos de la mitología mexica (azteca), por tanto acceder al templo implicaría trascender lo trascendente.

El basamento está flanqueado por restos de jaguares, una escalinata central delimitada por alfardas, que igual que el basamento y el templo debieron estar totalmente recubiertos por estuco, y pintados, hace algún tiempo aún se encontraban restos de pintura.

El acceso al templo principal está representado por una serpiente que al abrir las fauces, saca la lengua que está esculpida en el suelo, se ha identificado a esta serpiente como un “monstruo de la tierra” Tlaltecuhtli. 





Es impresionante el ingreso ya que precisamente por el orificio de la boca de la serpiente tallada en el acceso, como en otros edificios aztecas, se ingresa al recinto, aunque aquí, en el de Malinalco, la figura, cobra un dramatismo especial, ya que la enorme lengua bífida sirve de tapete de entrada.


Después de discusiones se llegó a la conclusión de que “el exterior del edificio y las esculturas asociadas muestran la difusión de estilos arquitectónicos de las tierras centrales y en forma particular, la asociación que se estableció entre la tierra, los edificios militares y quizá la realeza. El exterior del templo introduce temas que son reafirmados por el interior de éste…”



Este templo es extraordinario en su interior, ya que en el piso del mismo tiene una especie de banqueta que rodea el espacio a manera de hemiciclo en donde se acomodan dos águilas y entre ambas un ocelote. En el centro del recinto se encuentra otra águila en la misma actitud que las anteriores y atrás de ella un agujero redondo donde se cree ahí se depositaba el corazón de los sacrificados.






La principal función de este templo consistía en ser el sitio en donde se llevaban a cabo las ceremonias de iniciación para los guerreros águila y jaguar, predominan por lo tanto, esculturas de estos animales, pero una tercera figura que aquí cobra una importancia fundamental es la serpiente.

El águila es el cielo y lo caliente, por tanto el sol, la vida, en contraposición con el ocelote o jaguar que es representante del inframundo, lo húmedo,y  por lo tanto la muerte.



Al pie de la entrada al templo, al este de la puerta podemos apreciar un guerrero aguila sobre una xiucoat (serpiente de fuego) adornada con puntas de flecha o tallos de malinalli como escamas; al oeste se encuentra otra escultura en forma de un enorme pedestal, simbolizando un tlalpanhuehuetl (tambor de guerra) el cual se cree que este estaba tapizado con piel de ocelote y los orificios que tiene simulan las manchas del animal, cuya persona era un guerrero ocelote, pero al parecer ambas tenían la función de porta estandartes o guardias hacia la entrada al cuauhcalli, el templo tiene la forma de una serpiente enroscada el cual  simula un cascabel hasta arriba, baja y abre sus fauces y esta su lengua bifida.


Dentro se encuentran tres águilas donde en las laterales se sentaban dos (2) sacerdotes. 

En el águila central se recostaba el guerrero que iba a llevar acabo un rito de iniciación como guerrero águila o guerrero jaguar (ocelote),  las dos ordenes militares mas importantes para los aztecas. 

En la parte trasera hay un ocelote en el cual se sentaba el tlatuani (gobernante). En este rito de iniciación solo cuatro (4) personas podían estar dentro (el guerrero a iniciarse, el tlatuani y los dos sacerdotes).

Maguey


 

Espinas de maguey

Este rito, consistía en autosacrificio ya que tenía que perforarse varias partes del cuerpo utilizando agujas percutidas en diversos materiales y que simulaban  o eran espinas de maguey, y la más importante era en el septum nasal ya que ahí se colocaba la garra de ocelote o la garra de águila.


La sangre que les salía de las heridas, la colocaban en el orificio que se encuentra en la parte trasera del águila central (llamado también cuauhxicalli ó jícara donde beben las aguilas) la cual era ofrendada a Huitzilopochtli (el dios de la guerra o el dios supremo de los aztecas).


Ya que el templo está situado hacia el sur según los astrólogos lleva el movimiento del sol ya que el 21 de diciembre en el solsticio de invierno el sol esta en su punto mas bajo y los primeros rayos del sol entran por la entrada e iluminan el águila central.


Igualmente se cree que ese suceso se llevaba acabo por el techo en el que había un orificio y por ahí entraban los rayos del sol pero cuando estaba en su punto mas alto, lo relacionaban con la bajada de Huitzilopochtli al cuauhcalli.


Monumento número II


Se trata de una pirámide truncada orientada al oeste, de una sola escalinata con alfardas, construida en piedra y recubierta de una capa de estuco.

Monumento número III


Esta interesante construcción recubierta de estuco consta de dos cuartos: el primero rectangular y el segundo circular, llamado comúnmente Tzinacalli. A la entrada del primero se encuentra un par de pilares que sostenían los dinteles, la fachada y el techo. 


Alrededor de este cuarto que originalmente se hallaba decorado de una pintura mural se encuentra una ancha banca o plataforma que lo recorre en sus lados este, oeste y norte, donde se divide en el centro para formar la entrada al segundo recinto, el circular, en el que, como el anterior, se encuentra un altar muy destruido por el fuego. Tanto al este como al oeste de estos templos se encuentran restos de aposentos que deben haber servido de residencia a los servidores de los mismos. En su interior se cree que llevaban a cabo las fiestas de incineración de los miembros de la organización militar que fallecían o caían prisioneros en el campo de batalla.
 

Monumento número IV




Se trata de una amplia estructura rectangular semimonolítica con características de plataforma. En el centro de este amplio cuarto cerca de catorce por veinte metros se encuentran dos bases monolíticas alargadas en forma de sarcófagos, las que servían de base a los pilares de madera para el sostenimiento del techo. Se cree que en este lugar se efectuaba cada 260 días, el netonatiuhzaualiztli, es decir la gran fiesta del Sol.
 

Monumento número V


Otro edificio circular de mampostería construido sobre una pequeña plataforma circular. Temalaca o rueda de piedra; en el se realizaban las guerras floridas, en el se realizaban luchas entre guerreros que eran prisioneros de batalla contra los guerreros águilas o jaguares.

Los prisioneros eran amarrados en un orificio que se encuentra en el centro del monumento por la cintura o por un pie dándoles para defenderse un palo o una pluma y los contrincantes los guerreros águila o jaguar luchaban con sus armas de guerra.

 

Monumento número VI


Esta estructura monolítica se hallaba en estado de construcción al efectuarse la destrucción de la zona. 

Cuando fue explorado se encontraron cinceles de granito y basalto que utilizaron los tetlepanque (labradores de piedra)

Recorrido Virtual


Continúa


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7 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Wow. Que bello. Definitivamente tengo que ir. 🙂 Mil gracias Marí José. Bendiciones.

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  2. Gracias a ti Mel por tu visita y comentario.Bendiciones 🙂

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  3. Es un lugar sagrado, lleno de mucha energía gracias por compartir nuestro México.

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  4. Así es mi querida Malú. Y nosotros lo encontramos casi a principios de su excavación. Curioso…

    Gracias a ti por tu visita y comentario 🙂

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  5. Que interesante post, el lugar parece tener una Energía Especial, hay que estar allí para sentirla, seguro. Gracias 🙂

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  6. Muy cierto Octavio. Es un lugar muy especial.
    Gracias a ti. Un besote 🙂

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