Sobre el Enûma Elish

Quizá nuestra historia no es como nos la han contado. Quizá nos faltan muchos datos. ¿Cómo fue el origen de nuestro planeta?

El poema babilónico Enûma Elish, narra el origen del mundo. Enûma Elish (en acadio: «cuando en lo alto») son las dos primeras palabras del poema.

Cada una de las tablillas contiene entre 115 y 170 líneas de caracteres cuneiformes datados del año 1200 a. C (¿?). El poema está constituido en versos de dos líneas:

Cuando en lo alto, el Cielo no había sido aún nombrado,
y debajo, la Tierra no había sido mencionada por nombre…

Continúa…
Así comienza el Poema Babilónico de la Creación, conocido como “Enûma Elish” por las palabras que lo inician. Su texto ha podido ser reconstruido casi totalmente gracias a unos sesenta fragmentos de tabletas de arcilla, escritas en lengua acádica y caracteres cuneiformes. Muchas copias de este poema se hallaban en los archivos de las ciudades más importantes de los antiguos reinos de Asiria y de Babilonia, particularmente en la famosa Biblioteca de Asurbanipal (668 – 627 a.C.), la mayor y más antigua de tiempos remotos, hallada en la ciudad de Nínive que hoy en día es Kuyunjik, junto a Mosul en el Kurdistán.

Allí se recuperaron alrededor de 30.000 tabletas y fragmentos, correspondientes a unos 10.000 documentos principalmente relacionados con textos literarios de la tradicional sapiencia babilónica, como por ejemplo los  que hoy se conocen con el nombre de Enûma Elish, Atra-hasis, La Epopeya de Gilgamesh y tantos otros.

La época de la composición del Enûma Elish ha sido creíblemente fijada por los estudiosos en el tiempo de la primera dinastía de Babel, sin embargo no existen referencias seguras y hay quienes la sitúan en el siglo octavo a.C. durante la época del rey asirio Tiglatpilsiter III, que reinaba también sobre Babilonia, y afirman que su autor no es babilonio sino asirio.

El poema fue escrito para el ritual del cuarto día de la fiesta del año nuevo (akîtu), que se celebra en primavera.

En cuanto al argumento de este mito, este comienza en un tiempo anterior a la creación de la humanidad, descrito como el momento antes de que el cielo y la tierra poseyeran un nombre, es decir antes de que fuesen, a través de la palabra. De acuerdo entonces a lo que narra esta historia, es ese tiempo inmemorable, existían dos dioses: Tiamat, conocida como soberana y diosa del agua salada; y Apsu, dios del agua dulce. Estos dioses, según continúa la historia, eran esposos, y como esposos un día  juntaron sus aguas, dando como resultado toda una familia de dioses. Sin embargo, los nuevos hijos no parecieron agradar a Apsu, señor de las aguas dulces, quien decidió matarlos. No obstante, Ea –uno de los hijos- previendo los deseos de su padre, logró hechizarlo, haciéndolo dormir para darle muerte.

Después de matar a su padre, Ea se casó con Damkina, con quien pudo engendrar al Dios que gobernaría sobre Babilonia, Marduk. Sin embargo, su madre Tiamat, aún dolida por el asesinato de su esposo, contrajo matrimonio con otro dios, Kingu, a quien le da mucho más poder, entregándolo las tablas del destino.

Esta decisión de Tiamat hace de inmediato que los otro dioses decidan protegerse y defenderse, por lo que instan a Marduk a enfrentarla y vencerla. Como lo esperaban, el dios de Babilonia aceptó su misión, pero a cambio  pidió el título de Dios supremo, si llegaba a ganar. La batalla entre los dioses dio como resultado la victoria de Marduk sobre Tiamat, a quien mató, y con cuyo cuerpo se dedicó a crear y construir la Tierra y el Cielo. Luego, Marduk -prosigue el Enuma Elish- marchó contra Kingu, arrebatándole finalmente las tablas del destino a Kingu, matándolo también. Sin embargo, Marduk ya investido con el título de Dios Supremo decide no desperdiciar los restos de Kingu, sino que con ellos amasa carne y huesos, creando al hombre, y designando que éste se mantenga al servicio de los distintos dioses.

Entre el relato del origen o cosmogonía bíblica y el de la cosmogonía mitológica existen semejanzas que es preciso reconocer; este hecho suscita por tanto la pregunta de si la Biblia depende de la mitología o si la mitología depende de la Biblia, o tal vez, de si existe una tercera alternativa.

La tesis lógica es la de que el relato mitológico procede de una distorsión del relato de la creación originario, mientras que en el libro del Génesis se conserva la narración más antigua y genuina de aquel acontecimiento, puesta por escrito durante el éxodo de Egipto.

Los principales mitos mesopotámicos son dos:

a) El primero es el “Enûma elish”, generalmente comparado con el relato de Génesis 1.

b) El segundo es el “Atra-hasis”, con pasajes que se corresponden con Génesis 2.

Pero a pesar de las comparaciones y correspondencias a veces notables, entre el relato bíblico y los mitos mesopotámicos, entre ellos existe un neto contraste en los valores de fondo y en el enfoque del Creador.

La tesis evolucionista en este campo, afirma que a partir de los relatos confusos y desordenados se pasó a un relato ordenado, es decir, al relato bíblico. Sin embargo, lo más lógico y afín a la tradición humana, es que a partir de la revelación original recibida por el hombre, se propagasen entre los pueblos con el trascurrir del tiempo, los relatos alterados y adaptados a la perspectiva humana, que basándose en exigencias fantasiosas y la degradación de la vida cotidiana, rebajasen el relato de Dios a su propio nivel y condición.

Transliteración y traducción de parte del texto

1      E-nu-ma  e-liš  la  na-bu-ú  ša-ma-mu
2      šap-li-iš  am-ma-tum  šu-ma  la  zak-rat
3      Apsû–ma  riš-tu-ú  za-ru-šu-un
4      mu-um-mu  Ti-amat  mu-al-li-da-at  gim-ri-šu-un
5      meš-šu-nu  iš-te-niš  i-ḫi-qu-ú-ma
6      gi-pa-ra  la  ki-is̟-s̟u-ra  s̟u-s̟a-a   la  s-̕
7      e-nu-ma  ilâni  la  šu-pu-u  ma-na-ma
8      šu-ma  la  zuk-ku-ru  ši-ma-tú  la  ši-ma
9      íb-ba-nu-ú-ma  ilâni  ki-rib  ša-ma-mi

1            Cuando en lo alto, el Cielo no había sido aún nombrado,
2            y debajo, la Tierra no había sido mencionada por nombre,
3            nada existía excepto Apsû, el antiguo, su creador,
4            y el caos, Tiamat, del que todo fue generado.
5            Las aguas se agitaban en un solo conjunto
6            y los pastos no se habían aún formado ni existían los cañaverales.
7            Cuando aún ningún astro podía verse,
8            ninguno tenía un nombre cuando los destinos no se habían aún establecido.
9            Entonces, los astros fueron hechos visibles en medio del cielo

Tableta nº 5, líneas 14 a 22

Habla de la creación de Nannar, la luna, y de que Dios le encomienda el encargo de medir el tiempo y de vigilar y adornar el día y la noche

14    ar-ḫ̮i-šam  la  na-pat-ka-a  ina a.gi-e  u-s̮ir
15    i-na  rêš  arḫi-ma  na-pa-ḫi  i-na  ma-a-ti
16    k̟ar-ni  na-ba-a-ta  ana  ud-du-u  6  u-mi
17    i-na  ûmi  7-kan  a-ga-a  šum-šu-la
18    umu  14-tu  lu-u  šu-tam-ḫu-rat  meš-li-u
19    e-nu  Šamaš  i-na  i-šid  šamêe  ….-ka
20    ….-ti  šu-tak̟-s̟i-ba-am-ma  òi-ni  ar-….-us
21    …. A-na  ḫar-ra-an  Šamaš  šu-tak̟-rib-ma
22    ina  umi….kan  lu  šu-tam-ḫu-rat-ilu  Šamaš  lu  ša-na-….

14          Todo mes sin descanso, darás señales con tu disco,
15          al comienzo del mes, cuando inicies a iluminar el territorio,
16          con el resplandor de tus cuernos indicarás los primeros seis días,
17          el séptimo día mostrarás la mitad de tu disco,
18          en catorceavo día te opondrás al sol: será la mitad del mes,
19          cuando a levante te unas al sol,
20          disminuye tu disco y empieza a decrecer,
21          en el día de la oscuridad te acercarás al recorrido del sol,
22          En el día vigésimo noveno, volverás hacia la puesta del sol

Un documento interesante para todos los que tenemos muchas preguntas sobre nuestra creación y la de nuestro Universo…

Continuará…

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Hola María José,creo que como bien dices esto aquí expuesto nos da mucho en que pensar por lo menos a mi que siempre he tenido la sensación de que aún no sabemos casi nada de nosotros mismos,, cuanto menos, de todo lo demás.
    Muchos besos y abrazos:):)

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  2. Sócrates que era un sabio dijo “Yo solo se que no se nada”… y ¡cúanta razón llevaba! jajaja

    Muchas gracias por tu luminosa visita mi dulce hada Tere.
    Abrazos, besos e infinitas bendiciones para ti 🙂

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